lunes, 5 de mayo de 2014

Apenas es para este mes de la Virgen



Gracias a la institución donde laboro, que “llena está de gracia y el señor ha estado con ella”, pues si esto  fuera obra de humanos, hace rato habría desaparecido; he podido adquirir algunas visiones de lo que es el acto pedagógico y de lo que es el acto demagógico, términos confundidos por algunos e inentendidos por otros. Lastimosamente, y como lo he evidenciado hoy, desdibujados por algunos “frutos benditos” del “vientre” institucional, que ha sido “vida dulzura y esperanza nuestra”  

En anteriores circunstancias he estado “indignado”,  como se suele llamar por estos tiempos a aquellos que quieren una vida más cómoda  y que  el estado no les facilita; y he tenido la intención de desahogar mis prejuicios e inconformidades mediante el texto, pues es aquí donde la pronta y autoritaria defensa del “indignador” no censura arbitrariamente la queja de este “doliente”. Y es que en “este valle de lágrimas” en el que se convirtió la educación colombiana, que según los expertos es por no leer a García Marquez, como si saber que el coronel “desmisivado” fuera a pagar mi crédito hipotecario, estoy yo también esperando que “los ojos misericordiosos” de los escuderos del pragmatismo tengan una visión humanista.

Sin embargo no soy el más humanista de todos, pero si trato de alejarme día a día de la animalidad que evidencio en el “produccionismo académico”, además no se trata este desahogo en demostrar las virtudes de los “administrativos humanados” ni de este pobre diablo, sino de “vivir para contarla”.

Pues resulta que hoy tuve el agrado de participar en un “Panel”, y atención, no de expertos como uno regularmente lo suele apellidar, sino de “socialización y buenas prácticas”, que aunque muy significativas, poco incidentes en mi actividad docente diaria, ya por falta de argumentación o por desconexión con la realidad del ser facilitador.
Media hora después de la culminación del “panel”, cuando la indignación ha diezmado, puesto que las palabras mordaces se cuecen es “en caliente” me doy cuenta que no advertí el alcance de dicho evento, pues claro, la socialización no implica la interpelación de parte del público observador; pero yo como buen participante y apropiado de mi rol docente me he dado a la tarea de realizar unas cuantas preguntas frente a cada presentación, todo con la intención de enarbolar la tarea crítica con que un facilitador podría ver el asunto.  

Pasados al espacio de preguntas, en donde presumí la “inclusión” de este ciego academicista con tendencias especulativas y disruptivas, presenté a los moderadores 9 precisas preguntas derivadas de la lógica institucional versus las ideas del panel, aquí sucede lo que he considerado una censura y una falta de respeto por las 2 horas que me tragué en línea: solo fue leída una sola pregunta y eso que a medias. Más allá de la lectura esperaba la respuesta a las mismas, e incluso, más que las respuestas, porque seguramente fueron cuestionamientos que pecaron de ingenuos, se podría esperar una amable corrección o invitación a intervenir en otros contextos o a dirigir las preguntas al correo electrónico como hacen aquellos que quieren eludir temporal o permanentemente un tema.

Hoy me he quedado con mis preguntas en el tintero, más una anulación a la posibilidad de preguntar. Consideraré enterarme de la caracterización a las intervenciones que se permitirán o no censurarán en el próximo panel, que tan ampliamente se compartió y se le generó expectativa.

Cuando compartan la grabación de tal “Panel+i+t – divergencias”, editaré la entrada a este blog  para considerar que algún “abogado vuelva sus ojos misericordiosos y me muestre en este destierro” algo de dignidad.

Ahora bien, como lo suelo proponer, lo más importante de una mala experiencia son los aprendizajes, que yo convierto en preguntas, y que quizá sea la intención indirecta de quien no consideró mis cuestionamientos al panel:
  • ·         ¿Será que en el modelo de panel virtual, el que menos importa es el asistente?
  • ·         ¿Acaso preguntar es comprar?
  • ·         ¿Rezar y pecar es empatar?
  • ·         ¿Comentario que nace torcido no se endereza?
  • ·         ¿Aplica la ley solo para los de ruana?
  • ·         ¿Socializar es silenciar?
  • ·         ¿Moderar es editar?
  • ·         ¿Observación personal es participación impertinente? 
Aquí es cuando uno repite y “viCtorea”  “avemaría, avemaría…”

Posted on by Luis Javier Tobón Restrepo | 1 comment